Empecé traduciendo un juego de mesa y acabé con una webapp: Lords & Wizards
Empecé traduciendo las reglas de Lords & Wizards (Adam L. Gruen, Fantasy Games Unlimited, 1977). Quería entender el juego de verdad y traducir me pareció la forma más honesta de hacerlo. Hacia la mitad apareció una pregunta que ya no me soltó: ¿y si el manual pudiera comprobarse a sí mismo mientras juego? De ahí salió una webapp con mapa hexagonal, fichas, turnos y combate.
El manual como sistema
Un reglamento de wargame es una red de dependencias. La regla 10 (defensas de ciudad) se apoya en la 11 (leyendas), que manda a la 12 (conocimiento común) y a la 22 (monstruos). En papel eso se resuelve con tres dedos metidos en tres páginas distintas. En código, cada referencia es una función que llama a otra y las ambigüedades aparecen solas: el programa exige una respuesta y el texto a veces no la da.
Programar las reglas me hizo leerlas con una precisión que ninguna lectura anterior había conseguido. Para eso existe la aplicación: para terminar de asimilar el juego.
Un combate de ejemplo
Caos ataca la ciudad de Staberstar. En la tirada de defensas sale un 5 y las defensas suman 20. La leyenda de la ciudad era un monstruo: dos fichas de gigantes que defienden con 14. Se encadenan tres reglas a la vez:
- El monstruo defiende con su fuerza impresa y no recibe el +1 de la ciudad.
- Su ataque queda fuera del Básico (reglas 10e y 22).
- Las defensas normales reciben el +1 y no se retiran.
El panel de combate da el resultado: Ataque 8, Defensa 39, Diferencia −31, columna −25 o menos. Cada cifra lleva al lado su explicación. Y antes de tirar la primera ronda toca resolver el duelo de líderes; hasta entonces, el botón de la ronda queda bloqueado.
Pequeñas barreras de seguridad
Lo que más me sirve son los frenos pequeños, los que evitan jugar mal por despiste:
- Control de fase. Si intento atacar durante el movimiento de Orden, la app me avisa: atacar es de la fase de combate.
- Registro con regla. Cada evento del turno queda anotado con su explicación y las reglas que lo respaldan (Regla 7 · Movimiento, Regla 7a.2 · Apilamiento, Regla 8c…). Es un acta de partida que de paso enseña.
- Deshacer. Una ficha mal movida se arregla con un paso atrás.
- Ayuda y cuadrícula activables. Quien ya domina el juego las apaga; quien está aprendiendo las enciende.
- Dos modos de mesa. En consejo la app calcula, sugiere y avisa, pero me deja hacer. En árbitro hace cumplir el orden de las fases y de los jugadores.
Lo lleva el dado, no la confianza
La partida es un historial de eventos y el dado lleva semilla. Deshacer una tirada y repetirla da el mismo resultado, y al importar un fichero de partida la app rehace todo lo que depende del azar. Si alguien retoca una tirada, unos ingresos o una atrición, el fichero se rechaza. Así se puede jugar a distancia pasándose el fichero al acabar el turno.
Lo que falta por terminar
El proyecto va por la Fase 3 de siete, el motor del juego Básico. Están hechos el movimiento con puntos por ficha, el combate, la economía, las ciudades con sus castillos y leyendas, los líderes con sus duelos, los objetos mágicos en combate, el mar y el aire, y el flujo de fases con la victoria. Quedan estos frentes:
- La partida de estreno entera. Delvor (Orden) contra Lavidian (Caos), de principio a fin y en los dos modos. Lo que chirríe vuelve como decisión de reglas. Después llegan los escenarios de 2 a 6 jugadores, con los imperios por tirada.
- Huecos del árbitro. El ataque «en rosquilla» desde el castillo y desde fuera a la vez, dos jugadores en una misma ciudad, retirarse hacia el castillo, el orden de bajas de las defensas y la captura de líderes, que es una regla opcional.
- Objetos mágicos que siguen a mano. Invocar, controlar unidades con pergaminos, volar, mover más, construir castillos, el Sombrero Antimagia, el Cuerno del Pánico y la opción del Anillo de Poder.
- El mapa. El terreno salió del escaneo por color y está revisado a ojo solo en la franja del estreno. Falta revisar el resto, con la zona de Gesmarth como la más dudosa, y dibujar el mapa en vectores con el escaneo como capa opcional.
- Pruebas en el navegador. Muchas reglas están probadas con tests y todavía no con la mesa: el pellizco con gestos reales, la elección entre atacar la ciudad o todo el hex, el estudio de cuatro turnos de un Wizard, el desembarque o los rechazos del árbitro.
Más allá del Básico quedan el Avanzado (impuestos, rebeliones, flotas de guerra, misiles), las reglas opcionales, una fase de juego online asíncrono con un servidor que tire los dados y custodie los secretos, y un jugador automático para completar mesa, que es la parte más incierta.
Lo que me llevo
La webapp acompaña a la mesa mientras interiorizo el juego. Cada partida me destapa alguna regla que creía entender y no entendía. Traducir, programar y jugar son tres maneras de leer el mismo texto, y la tercera es la que delata los errores de las otras dos.
Es una herramienta de uso personal y entre amigos. El reglamento, el arte y el mapa pertenecen a sus autores.
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